Capitulo 1 ( Los elegidos)

-En la Atlantida una princesa de 4 años con el pelo blanco y de piel mulata y su padre observan.
Se ve una bifurcación papi ¿que sucede? -pregunta.
Atlantis ¡esto es nuevo para mi! -responde.
¿Has visto a esos tipos en el radar, papi? -pregunta Atlantis.
Van hacia la Tierra ¡pero parecen que van de malas! -se alerta.
¡Crearé unas armaduras para que les paren! -dice.
Papa ¿no te parecen que son muy chicas? -se percata.
Se adaptara a su portador ¡pero debe parar a esos tipos! -responde.
¿Yo podría combatirles? -pregunta Atlantis.
¡No! ¡eso lo harán las elegidas! -responde.
¿Como que elegidas? -se queda extrañada.
¿No hay un chico mono? ¡por fi! -pide.
Hija ¡siempre pensando en lo mismo! -dice.
¡Que también haya de chicos! ¡o no te perdonaré! -dice molesta.
Se hará lo que se pueda -dice.
¡Estas son las elegidas! -enseña la foto.
¡Razón de ello! que te gustan las chicas. -insinúa.
¡Atlantis! -se molesta.
¡Y estos son los elegidos! -enseña.
¡Y piensa bien! -pide.
Lo hice aposta. -sonríe.
Era solo para que pusieras chicos. -aclara.
Ya que parecen pensar en la Atlantida ¡serán ellos! -dicta el padre.
La primera sera esa chica de Chile ¡su nombre es Trizelda! -indica.
¡Que nombre tan bonito! -se maravilla Atlantis.
¿Podría ir a su casa a ver, si tiene novio? -pregunta impacientada.
¡Siempre igual! -se desespera el padre.
¡Puedes ir, pero cuando este aquí! ¡después deja a los novios! -pide.
¡No te prometo nada! -se va por ahí.
-Casa de Trizelda, ella tiene moreno de playa, esta con ropa de dormir.
Hace tiempo que se habla de la Atlantida ¡pero no encuentro nada! -
¿Que es ese brillo? -se pregunta al ver una luz.
¿Me esta indicando algo a mi? -se pone curiosa.
-Se traslada de buenas a primera, y llega a la Atlantida.
¡Oye! ¿por que he llegado aquí? -pregunta Trizelda.
¡Me gustaría tener respuestas! -pide curiosa.
Pues tendré que explorar, para ver si veo algo. -se dice.
¡Hola Trizelda! -la saluda al llegar.
Soy el guerrero Culbos y te trajimos a ti. -explica.
¿Como sabes mi nombre? -pregunta.
Tú estas fijo averiguando cosas de mi pueblo ¡eres una digna elegida! -comenta.
¿Yo elegida? ¿para que he sido elegida? -pregunta.
¡Para proteger la Tierra, de unos invasores temibles! -responde.
Por si esto pasaba ¡preparemos estas armaduras mágicas! -le enseña.
¡Alucinantes! -admira.
¿Cada una tiene un color? -extrañada.
¡Si! es para no confundir a las portadoras. -responde.
Nos daría un quebradero de cabeza. -explica.
¡Que claro! -sonríe Trizelda.
¿Puedo elegir la mía? -pregunta entusiasmada.
¡Pues claro! -confirma.
¡Yo quiero esta! -elige una.
¡La armadura negro claro! -dice Culbos.
Si así se llama ¡si! -dicta.
Solo te la pondrás si hay enemigos ¡no la chingues! -aclara.
¡No soy boba! Trizelda no es una palurda. -deja claro.
-Y la devuelve.
¿Que modales son esos? -se queda molesta.
Sin decirme adiós, ¡me devuelve! -protesta.
Encima que ese piso piso estaba algo frío. -dice quejosa.
-Y llega Atlantis, que estaba en la casa.
¿Tu eres, Trizeta? -pregunta con cara de gamberra.
¡Yo soy la princesa Atlantis de Atlantida! -se presenta.
¡No es Trizeta! -niega.
¡Mira pequeñina! yo soy Trizelda. -le explica.
¡Y tengo 8 años! -deja claro.
Tienes el mismo color de piel que yo ¡eres negra como yo! -dice observadora Atlantis.
¡Irg! -se crispa Trizelda.
¡No me digas negra! ¡no se le dice así a mi color! ¡es mulata! -explica mosqueada.
¿Yo soy mulata? -se pregunta Atlantis.
¡Si! -confirma Trizelda.
¡Mira, esto es Chile! -explica.
Yo soy chilena, y voy mucho a la playa. -explica.
¡Vale! ¡pero eso, me importa un pimiento! -dice estirada.
Te eligió mi papi, para proteger la Tierra ¡no para darme la brasa! -dice Atlantis.
¿Como que la brasa? -se queda mosca.
¡Tú me dijiste negra y te explique! -le aclara.
¡No necesito explicaciones tontas! ¡ni pregunte tú país! -dice engreída.
¿Quien me manda explicar cosas a una extraña? -se pregunta.
Soy mas pequeña ¡pero soy una princesa! ¡y me debes obedecer! -deja claro.
¡Que te lo has creído, tú! -dice mosca.
¡Me pones de los nervios! ¡voy a sacar canas! -se enfada Atlantis.
¡Yo me troncho! -se trocha Trizelda.
¡Mira! eres muy chica para tener canas. -aclara.
Trizelda ¿es que con esa edad, no entiendes un decir? -se pregunta Atlantis.
¡Y la próxima vez, ve con zapatos a la Atlantida! ¡contra! -dice seria Atlantis.
¡Que me cogió el traslado sin ellos! no fue aposta. -le aclara.
¡Fue una broma! ¡si eso ya lo se! yo estaba aquí cuando fuiste. -explica.
Me dio tiempo a ver tu casa ¡me llevo esto! ¡gracias! -se lleva la muñeca.
¡Y se va con mi muñeca! -se queda tonta.
Eres demasiado tonta, Trizelda. -se dice así misma.
¡Porras! ¡la engañe! no quiero la muñeca, si no la foto. -dice Atlantis soltando la muñeca.
¡Que lindo! debo conocer a ese chico y quedármelo yo. -dice con la foto.
¡Míralo ahí! -lo ve.
¡Hola chico, me llamo Atlantis! ¿y tú? -pregunta.
¡Soy Goraldo! -se presenta.
¿De donde vienes tú? sin conocerme me hablas. -se extraña.
¡Quiero ser tu ligue! se mi tamaño, pero tengo tu edad. -explica enamoradiza.
¿Y como te creo? ¡es que eres muy baja! -pone trabas.
¡Míralo! ¡lo vez! pone 8 años ¡esta claro! -hace magia.
¡Es verdad! y como yo no tengo novia ¡quizás puedas! -le da chance.
¿No tienes novia? ¡entonces estoy de suerte! -se pone feliz.
¿Y esa foto en casa de Trizelda? seguro que sera pariente. -dice.
¡Procuraré conocerte mejor y estaré contigo! -dice.
¡Gracias Goraldo! ¡nos vemos! -se despide.
Goraldo ¿estabas con Atlantis? ¡ten cuidado! -advierte Trizelda.
¿Por que, Trizelda? quiere ser mi novia, tiene nuestra edad. -aclara.
Pensaba que era mas chica ¡le debo una disculpa! -dice Trizelda.
¡Que bueno! Trizelda también cayo en mi mentira. -dice con risitas.
¡Lo que no se! ¿para que fui yo elegida como guerrera atlante? -se pregunta.
¿Elegida? ¿es que acaso hay peligro? -pregunta Goraldo.
¡Si! ¡pero hay mas armaduras! -responde.
-Aparece Culbos.
¡Debo avisaros! ¡uno de los bellacos, esta atacando! -
¿Pero, como que avisando? -se pregunta Goraldo.
Tú también tienes una ¡elije color, pero ya! -apresura Culbos y lo lleva.
¡La blanca! -elige Goraldo.
¿Y tú que eres en esto, Atlantis? -pregunta Goraldo.
¡Tú novia! digo, la princesa de la Atlantida. -se corrige.
¡Vale! un besito antes de la batalla. -pide Goraldo.
¡Uih! ¡pues claro Goraldo! te daré un besito. -dice encaprichada.
¡Venga hombre! ¡esto no es momento para besos! -protesta algo celosa Trizelda.
¡Mira primo! ¡como descubra que no tiene esa edad, ya veras! -advierte Trizelda.
-Y llega otra chica.
¡Goraldo! ¡soy yo, Brisara! -le llama.
¡Quiero que me mires en el colegio! -pide.
¡Oye tú! ¡yo soy su novia, Brisara! -le echa en cara Atlantis.
¿Tú? ¡anda enana, cómprate una muñeca! ¡y vete por ahí! -se burla Brisara.
Tengo 8, como tú ¡y él es mío! -dice posesiva Atlantis.
¿8? me pareces que tienes menos edad. -dice incrédula.
¡Soy la princesa Atlantis! ¡me debes tener respeto! -se mosquea.
¡La princesa novia latosa! ahora entiendo. -dice Brisara.
¿Como que latosa? ¡te voy a dar un guantazo! -se enoja.
¡Dejad de discutir por mi primo! ¡no vale la pena! ¡sois chicas! -les echa un sermón Trizelda.
Que tu no quieras novio ¡no significa que las demás no! -aplica Brisara.
¡Que cruz! -se exaspera.
¡Deberías evitar a estas dos! -le advierte.
¡Te aconsejo a Breana! -le dice.
¡O mejor seria, Crioba! -cambia.
¡O mejor diré Criselda o Famara! -indecisa.
¡No, no! ¡ya se! ¡a Priona! -
Aunque a tú prima también le gustes. -dice roja.
¡Pero eres mi prima, Trizelda! -Aclara.
¡Atlantis me lo pidió, y lo es ella! -termina.
¡Eso! ¡así que las dos, buscad otro! -les pide Atlantis.
¡Queréis dejad la bobadas! ¡id a parar al enemigo! -les manda Culbos.
¿Y yo? ¿esas armaduras? -se pregunta Brisara.
¡Yo elijo la melocotón! -decide Brisara.
¡Utilizad el poder e ir! -les manda.
¡Tú te vienes conmigo, hijita! -la lleva aparte.
¡Pero mi novio me necesita! ¡tengo que ir! -protesta.
Atlantis ¿quieres que le diga la verdad? ¿que solo tienes 4 años? -pregunta.
-Y en la zona están atacando.
No se quien abriría el portal ¡pero es de agradecerse! -dice uno.
¡Ni que lo digas, Kylot! ¡la Tierra sera nuestra! -dice Trykot.
¡No muy deprisa! -los frena una niña.
¡La princesa Atlantis, debe pagarlo! -Insinúa.
¡Me presento! soy su criada, Crimosis y quiero su puesto de princesa. -se presenta.
¡Esa enana de 4 años! ¡tengo 10 y busco el poder! -dicta Crimosis.
¡Hermanita, es el momento que esperábamos! -dice a su hermana.
Crimosis. ¡Es el momento de Cremola! -dice llegando una niña de la edad de Atlantis.
¡Grieta del agujero negro! -la crea Cremola.
-Pero llegan.
¡No os dejaremos! ¡hemos venido a pararos! -dice Trizelda.
Trizelda, hay algo arriba de nosotros. -avisa Goraldo.
¡Me ocuparé de ello, Goraldo! ¡espada de triangulo! -invoca su poder.
¿Como hiciste eso, Brisara? -pregunta.
¡Ni idea, Trizelda! ¡auh! -le golpean.
¡Un par de novatos, Trykot! esto va a ser cocer y cantar. -dice Kylot.
¡Ni que lo digas, Kylot! ¡orbe mortal! -invoca su poder.
¡Cofre infernal! -invoca su poder.
No parece que ellos abrieran el agujero negro. -niega.
¿Que no Goraldo? ¡son los que están aquí! -aclara.
Brisara ¡no creas que es lo que parece! -indaga Goraldo.
¡Así que sois los enviados de Culbos! ¡son débiles! yo gobernaría mejor. -dice Crimosis.
¿Quien sera esa niña? ¿quien eres tú? -pregunta.
Hola Trizelda ¡mi nombre es Crimosis, sirvienta de Atlantis! -se presenta.
¡No creáis que podréis parar el arma de mi hermana, Cremola! -niega.
¡Te haremos un favor, deshaciendonos de esos mocosos! -insinúa Kylot.
¡Tu orbe no me detendrá, Kylot! ¡haz de luz! -activa su poder.
Goraldo ¡Os subestimemos! ¡mejor es retirarse! -dice Kylot.
¡Ni lo pienses, Kylot! -le niega Cremola.
Si te retiras veras mi agujero negro encima de ti. -le amenaza Cremola.
¡Y tú veras mi cofre infernal! ¡chiquillaja! -le devuelve.
¡Es mi turno! ¡satélite desorientador! -invoca su poder Trizelda.
¡Me ha roto el agujero negro! ¡se lo diré a mi hermana! -se va Cremola.
¡Os odio! ¡nadie para la ambición de Crimosis! -se va.
¡Ahora podemos irnos! ¡retirada Trykot! -se va.
¡La próxima vez, os destruiremos! -se va Trykot.
¡Por que! -dice triste Atlantis.
Creí que Cremola era mi amiga y Crimosis leal a mi. -dice triste.
¡Solo cogieron esos puestos, para quitarme el reino! -dice frustrada.
Atlantis ¡no dejaré que te quiten el reino! -la tranquiliza Goraldo.
¿Como que dejaré? ¿y nosotras somos un cero a la izquierda? -se mosquea.
¡Tranqui, Brisara! -dice Trizelda.
¡Va de galante! -dicta.
-Y las malas.
¡Odio que los planes salgan rana! -dice mosqueada Crimosis.
¡Así que crearon a unos vigilantes los atlantes! -insinúa.
¡Si, hermana! Crimosis y yo no pudimos saber la sorpresa. -explica Cremola.
¡Tranquí hermanas! tengo 12 años y yo derrotare a esos ilusos. -aplica.
Eso Garmentia ¡Dales la lección! para que vean que te lo dije. -dice Cremola.
¡Calma, Cremola! por culpa de abrirse el portal ¡tenemos competencia! -dicta Garmentia.
¡Si esos dos fueran eliminados por ellos, nos aprovecharíamos! -
Si tu lo dices, Garmen ¡así sera! -dice.
¡Y lo es, Crimosis! ¡lo es! ¡por eso somos Fuente Negra! -dicta.
-Y llegando.
¿No se que se creerán esos? ¡pero la sublime Priona, los destruirá! -se presenta.
¡Juraría que me nombraron! ¡me nombro Trizelda! soy Crioba. -se presenta.
¡Nos eligieron por ser sus amigas! Criselda. -se presenta.
¡Sin Famara no sois nada! -se presenta.
¡La gran Breana las protegerá! -se presenta.
¡Mirad lo que traje, mamonas! -grita burlona Atlantis.
¡Las elegí al ser nombradas! -aclara.
Se que nos odias ¡pero este es nuestro destino! -dice.
¡Ni destino, ni porras, Cremola! -niega Atlantis.
¡Tú y tus hermanas seréis castigadas, Garmentia! -le señala.
¡No me hagas reír, Atlantis! -se burla Garmentia.
¡Por la armadura cían fuerte! ¡Famara! -
¡Por la armadura aguacate! ¡Crioba! -
¡Por la armadura ámbar claro! ¡Breana! -
¡Por la armadura Khaki! ¡Criselda! -
¡Y por la armadura marrón claro! ¡Priona! -
¿Que hacen todas ellas? -pregunta Trizelda.
¡Y mira las armaduras! -dice Brisara.
¿Soy el único? -se pregunta.
Es que Trizelda nombro a estas ¡y las fui a buscar! -explica.
Atlantis ¡seras entrometida! pero gracias por traerlas. -agradece Trizelda.
¡Salmoneus! ¡viene de negro! -se percata Goraldo.
Soy Salmoneus ¡mi armadura es verde negrusca! -
Yo Auros ¡mi armadura es celeste! -
Yo Mireos ¡mi armadura es rojo fuerte! -
Yo Nicleos ¡mi armadura es azul fuerte! -
Yo Meraios ¡mi armadura es violeta fuerte! -
Y yo Portias ¡mi armadura es gris fuerte! -
¡Yo flipo! ¡todos para mi! -caprichosa Atlantis.
¡Jobas! ¡rejobas! ¡superjobas! ¡son muchos! -se queja Garmentia.
¡Ni con esas me rendiré! -niega Crimosis.
¡Que no! ¡Crimosis no huye! -la jalan sus hermanas.
¡Sin luchar no me quedo!  -corre Portias.
¿Si tu quieres? ¡allá voy! -corre Crimosis.
¡Estos dos van a por todas! -insinúa Nicleos.
¿Crees poder conmigo? -Dicta Crimosis.
¡Te derrotaré! ¡me gusto ser elegido! -dicta Portias.
¡Muerete! ¡rayo de Nogmia! -ataca Garmentia.
¡Mierda! -lo esquiva.
¿Como? ¿que has hecho? -cae al suelo Crimosis.
¡Crimosis! ¡Garmentia le diste a Crimosis! -se mosquea Cremola.
¡Hijas torpes! eso no la matara ¡pero estoy furioso! -aparece sus padre.
¡Atlantis os trataba bien! ¿por que hacéis esto? -enojado.
Papa ¡siempre hemos sido una sombra! -aclara Cremola.
¡En casa me explicareis muchas cosas! -dice serio.
¿Y quien es el enemigo, Atlantis? -pregunta Portias.
¡Menos mal que vino su padre! -dice Atlantis.
¡Perdonad! es que mis hijas de 12, 10 y 4 ¡como están tontas, la arman! -las disculpa.
Y eso que era la amiga de Atlantis, su criada y Garmentia no la conocía. -aclara.
¿Una pregunta? ¿Atlantis tiene la edad de la chica? -pregunta Brisara.
¡No lo se! se que es chica ¡pero de la edad, ni idea! -dicta.
¡Mierda! -se queda fastidiada.
¡La fortuna me acaeció! -aliviada Atlantis.
-Fin.

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